sábado 15 de noviembre de 2008
Zig-zag
viernes 7 de noviembre de 2008
¿Dulce o salado?
viernes 31 de octubre de 2008
Otopía

A veces pasa, ocurre algo bonito.
Y en ocasiones contadas, esa magia deja de ser rehén de la noche y gana la competición a tu hemisferio derecho mientras desayunas. Si la cuestión sobrevive más de una euforia y dos o tres desencantos, pasa de ilusión a interés. Si, además, en contra de toda ortodoxia, ese elemento de ideación-creación continua resulta que brinda un placer superior a la mitad del miedo( léase miedo como la represión inducida directamente por uno mismo pero “sinsigo”mismo), se habla de esa cosa rara a la que llaman amor.
Es decir, de repente se rompe una habitud, se forma otra.Este apego por el cambio(integrado en la tendencia natural al caos) puede darse de manera individual o colectiva, por lo inanimado, por la razón humana o por un semejante. Y siempre anda a caballo entre la fantasía y la percepción real. Es más, es el invento perfecto pero con fecha de caducidad.
Sin embargo, la finitud y la consciencia de ésta, no sólo no enmascara el hito, sino que lo magnifica. Esa luz continua con colores explotados es lo que nos hace meritorios de ser.
A veces pasa, pienso que andamos con las persianas bajadas por ese extraño sentimiento de no poder ser feliz por imitación. Deberíamos ser capaces de ser parte de las historias que OÍMOS, formando un sistema de vida desde ellas. Igual que se aprende a decir no, aprender a decir si..pero no un si bajito y sin espinas, aprender a ser categórico, pecho izquierdo, andar por los bordillos dejando pasar al aire.Suspiro sentido sabiéndose de una nueva inspiración, triángulos que quieran ser esferas por ser un poco curvos no más, con nueva dimensión incluida, aceptando la paranoia como dueña de la musicalidad, pensando en ese otro como en el otro…y renacer sin cansancio, sin bultos en la espalda, silbando algo que nunca jamás se escuchó.
lunes 27 de octubre de 2008
domingo 19 de octubre de 2008
P or s i a casso
martes 14 de octubre de 2008
Una reja, una silla, una almohada.. de cartón.
Te confieso que soy adicta a las obsesiones, me gustan los puntos suspensivos seguidos de un punto de inflexión. Anoche, después del té de las tres, me acordé. Recordé, en contra de las leyes de la lógica, la fantasía de ti. Ha decrecido la velocidad de mi asilo, pero siento otros ruidos en esta áspera y sorda declaración.
Y es que ahora le toca el turno al silencio que sonríe y que es cómplice del principio y propietario de lo que sigue, así como una madre sabia de su lugar.
…. Y se cayó de su asiento.



